El Salvador: cuando una ciudad vuelve a vivir

La seguridad abrió las puertas a una transformación que hoy se refleja en plazas llenas, una biblioteca abierta las 24 horas, bicicletas gratuitas, música en vivo y un turismo que busca convertir al país en uno de los nuevos referentes de Centroamérica.

EN CIFRAS

4.1 millones de visitantes internacionales recibió El Salvador en 2025.

2.5 millones de visitantes registró entre enero y junio de 2026.

US$3,600 millones en ingresos por turismo generó el sector en 2025.

340,000 empleos directos e indirectos dependen de la actividad turística.

1 millón de visitantes corresponde a la diáspora salvadoreña y sus descendientes.

Fuente: Ministerio de Turismo de El Salvador (MITUR).

Cuando una ciudad vuelve a vivir

Son las diez de la noche y el Centro Histórico de San Salvador sigue despierto.

En la Plaza Gerardo Barrios todavía hay familias caminando, turistas fotografiando la Catedral Metropolitana y jóvenes que entran y salen de la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), uno de los pocos espacios culturales de la región que permanece abierto las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 días del año.

A pocos metros, bicicletas y triciclos gratuitos recorren las calles peatonales, mientras la música en vivo que acompaña las noches desde el entorno del Palacio Nacional crea una atmósfera que invita a quedarse. Cafés, comercios y espacios públicos permanecen llenos de actividad, ofreciendo una imagen difícil de asociar con el país que durante años ocupó titulares internacionales por la violencia.

Hace menos de una década, una escena como esta parecía impensable. Hoy, El Salvador busca escribir una historia distinta y convertir esa transformación en su principal atractivo turístico.


Una ciudad que recuperó sus espacios

La revitalización del Centro Histórico va más allá de la restauración de edificios históricos. La apuesta ha sido devolver la ciudad a sus habitantes y convertirla en un espacio donde locales y visitantes convivan a cualquier hora del día.

La BINAES que fue una donación de la República Popular de China, se ha convertido en uno de los principales símbolos de ese cambio. Además de ofrecer acceso gratuito a libros, tecnología y áreas de estudio, su horario ininterrumpido la ha transformado en un punto de encuentro para estudiantes, familias y turistas.

La experiencia se complementa con actividades culturales permanentes, espectáculos musicales, espacios recreativos y un sistema gratuito de bicicletas y triciclos que permite recorrer el centro histórico con facilidad.


La transformación contada por quienes la viven

A unas cuadras de la plaza principal, un comerciante observa el movimiento desde su local en el mercado.

Desde hace cuatro años, prácticamente desde la apertura del recinto, asegura haber sido testigo de cómo el Centro Histórico ha ganado dinamismo con la llegada de visitantes nacionales e internacionales.

Con frecuencia atiende a salvadoreños que regresan desde Estados Unidos, España y otros países para reencontrarse con sus familias y recorrer una ciudad que, según le comentan, ha cambiado significativamente. Muchos expresan sentirse sorprendidos por el ambiente de tranquilidad y por la recuperación de espacios que antes evitaban visitar.

Pero no solo recibe a la diáspora. También ha atendido turistas procedentes de Guatemala, Estados Unidos e incluso Egipto, una diversidad de visitantes que, afirma, hace unos años era difícil de imaginar.

Esa percepción coincide con la de un conductor de Uber, quien asegura que el aumento del turismo también se refleja en su trabajo diario.

Recuerda que antes muchos conductores evitaban ingresar a determinados sectores por temor a la delincuencia. Hoy, los pasajeros comentan la tranquilidad con la que recorren la ciudad y cada vez son más quienes llegan para asistir a competencias internacionales de surf, conciertos y otros eventos que han fortalecido la oferta turística del país.

Entre sus pasajeros ha transportado visitantes de Panamá, Costa Rica, Honduras y Colombia, quienes aprovechan su estancia para recorrer distintos destinos salvadoreños.


Las cifras detrás del cambio

Las experiencias de comerciantes y conductores encuentran respaldo en los datos oficiales.

El Ministerio de Turismo informó que El Salvador recibió 4.1 millones de visitantes internacionales en 2025, la cifra más alta de su historia. Guatemala reportó 3.36 millones, según el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT), mientras que las autoridades salvadoreñas proyectan superar nuevamente ese récord en 2026, tras registrar 2.5 millones de visitantes durante el primer semestre.

Para la ministra de Turismo, Morena Valdez, el crecimiento responde a una transformación que comenzó con la recuperación de la seguridad y que posteriormente se fortaleció con inversiones en infraestructura, conectividad aérea y diversificación de la oferta turística.


Un destino pensado para compartir en familia

La visión del Gobierno va más allá de aumentar el número de visitantes.

Durante el Primer Congreso Internacional de Turismo Religioso “Tierra de Fe Viva”, la ministra Morena Valdez explicó que El Salvador impulsa el concepto de destino “Family Friendly”, desarrollado en conjunto con ONU Turismo y el despacho de la primera dama.

La estrategia busca que niños, jóvenes, adultos y personas mayores puedan disfrutar de los mismos espacios mediante infraestructura accesible, servicios adecuados y actividades para todas las edades.

Ese concepto se refleja en lugares como la BINAES, los espacios públicos recuperados, la movilidad gratuita, la programación cultural permanente y la realización de eventos internacionales que permiten a residentes y visitantes compartir una misma experiencia.


Del surf al turismo religioso

Surf City posicionó a El Salvador en el circuito internacional del surf. Ahora el país busca abrir un nuevo capítulo con el turismo religioso.

El Primer Congreso Internacional de Turismo Religioso “Tierra de Fe Viva” reunió a expertos nacionales e internacionales para diseñar una hoja de ruta que permita desarrollar este segmento, considerado uno de los de mayor crecimiento en el mundo.

Según datos presentados durante el encuentro, alrededor de 300 millones de personas viajan cada año motivadas por razones religiosas o espirituales, un mercado que El Salvador aspira a incorporar a su estrategia de promoción internacional.


Más que cifras, una nueva identidad

Quizá el mayor cambio no sea únicamente el aumento de visitantes.

La transformación también se refleja en escenas cotidianas: familias caminando por el Centro Histórico durante la noche, jóvenes estudiando a cualquier hora en una biblioteca abierta las 24 horas, turistas recorriendo la ciudad en bicicleta, comerciantes que vuelven a ver sus locales llenos y salvadoreños que regresan para reencontrarse con un país distinto al que dejaron años atrás.

Esa es la imagen que hoy El Salvador proyecta al mundo: la de una ciudad que vuelve a vivir y que busca que quienes la visitan no solo la conozcan, sino que también quieran regresar.

Por: Yazmiín Jiménez Fotos: Alex Carbonell

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