Festival de Danza de Diablos reúne 32 delegaciones en Chitré
Chitré fue escenario este sábado del Primer Festival de Danza de Diablos, un encuentro que reunió a 32 delegaciones de distintas regiones del país. La jornada estuvo marcada por la música, las máscaras, los coloridos vestuarios y las danzas tradicionales de Panamá.
Sin embargo, uno de los momentos más esperados fue el regreso de los Diablicos Limpios de Chitré. Su presentación marcó la recuperación de una expresión cultural vinculada con la memoria y la identidad de esta ciudad.
Delegaciones de Dolega, Colón, Antón, La Villa de Los Santos, Parita, Penonomé, Chepo, La Chorrera y Garachiné, entre otras comunidades, participaron en el festival. Cada grupo mostró su propia manera de interpretar estas tradiciones, con personajes, máscaras, vestuarios, música y movimientos que forman parte de su identidad.

El regreso de los Diablicos Limpios de Chitré representa un paso importante para recuperar y transmitir esta tradición a las nuevas generaciones. Para lograrlo, portadores de tradición, danzantes, músicos, investigadores, gestores culturales y miembros de la comunidad trabajaron en la recuperación de conocimientos sobre los personajes, movimientos, música y vestuario.
Así, el rescate va mucho más allá del regreso de una agrupación. También abre la oportunidad para que niños y jóvenes conozcan y aprendan una tradición de su comunidad directamente de quienes la han conservado y practicado.
El festival permitió, además, reunir a diferentes generaciones y comunidades que mantienen vivas estas expresiones. Durante la jornada se presentaron manifestaciones como los Diablos Limpios, Diablicos Sucios, Grandes Diablos, Diablos de Espejos y Diablos de Pañuelos, además de otras variantes que forman parte de la diversidad cultural panameña.

Para el Ministerio de Cultura, este tipo de encuentros contribuye a la salvaguardia, promoción y divulgación del patrimonio cultural inmaterial de Panamá. Además, crea espacios para que las comunidades practiquen, transmitan y compartan sus conocimientos y expresiones tradicionales.
El Primer Festival de Danza de Diablos dejó en Chitré una imagen cargada de significado: una tradición que vuelve a las calles, nuevas generaciones que aprenden de sus portadores y comunidades de distintas regiones que se unen para celebrar la diversidad cultural de Panamá.




