Excavación en Tumba 3 El Caño descubre tesoro arqueológico milenario
Las excavaciones en la Tumba 3 de El Caño representan un nuevo capítulo para la arqueología panameña. El hallazgo, con más de mil años de antigüedad, confirma la importancia del Parque Arqueológico El Caño como uno de los principales cementerios prehispánicos de Centroamérica. El proyecto forma parte de la temporada de excavaciones 2026 y cuenta con el financiamiento de MiCultura, en colaboración con la Fundación El Caño.
La Tumba 3 había sido identificada en 2009, cuando los investigadores detectaron una alta concentración de cerámica y fragmentos metálicos. Sin embargo, es ahora cuando se logra culminar su excavación y documentar por completo su estructura. Los arqueólogos encontraron un entierro múltiple encabezado por un personaje principal de alto estatus, acompañado por varios individuos y un abundante ajuar funerario.
Entre los objetos recuperados destacan pectorales, orejeras y brazaletes de metal, además de cerámicas finamente elaboradas con iconografía propia de la tradición artística local. La disposición de los cuerpos y la organización del espacio reflejan un sistema ritual complejo. En este contexto, la muerte no era un final, sino una transición en la que el estatus social seguía teniendo relevancia.

Además, las excavaciones en El Caño aportan información clave sobre la organización política y las redes de intercambio regional. Las similitudes estilísticas y tecnológicas entre los objetos hallados en este sitio y otros centros contemporáneos refuerzan la hipótesis de vínculos culturales y económicos entre distintas comunidades del istmo. Por lo tanto, la Tumba 3 amplía el registro arqueológico y permitirá revisar modelos sobre el surgimiento de jefaturas complejas en las provincias centrales entre los siglos VIII y XI.
Desde el punto de vista científico, el hallazgo ofrece una oportunidad para comprender mejor cómo estas sociedades movilizaban recursos, organizaban ceremonias de gran escala y consolidaban estructuras de poder. Cada pieza recuperada aporta datos que ayudan a reconstruir la dinámica histórica de la región durante uno de sus períodos de mayor desarrollo sociopolítico.
Por otra parte, el impacto de la Tumba 3 trasciende el ámbito académico. Para las comunidades actuales, estos descubrimientos fortalecen la identidad cultural y el reconocimiento de un pasado ancestral sofisticado. En ese sentido, MiCultura reafirma su compromiso de impulsar la investigación y consolidar el museo del Parque Arqueológico El Caño como centro de estudio y educación.

En definitiva, las excavaciones en la Tumba 3 no solo revelan piezas de gran valor histórico. También construyen conocimiento sólido sobre las sociedades que habitaron el territorio panameño hace más de mil años. Así, cada temporada en El Caño suma evidencia, amplía la historia y fortalece el patrimonio cultural de Panamá.






